El amor no es para todos. El amor no es para mí.
Supongo que ésto es como cualquier habilidad.
Si no se te da bien dibujar, no vas a poder pintar un buen cuadro.
Si no se te da bien tocar un instrumento, no vas a poder componer una canción con él.
Si no se te da bien nadar, no vas a poder competir en natación.
Si no se te da bien cantar, no van a aplaudirte por cantar en un karaoke.
Si no se te da bien una ciencia, no vas a poder ser un experto en ello.
Si no se te da bien la poesía, no vas a ser un poeta aclamado.
Si no se te da bien la escritura, no vas a tener un best-seller.
Quizás, y solo quizás, alguna de éstas puedas mejorarlas con la práctica.
Pero la diferencia entre cualquier otra habilidad y la habilidad de amar es...
Que si te sale mal, se te rompe el corazón.
Y si vuelve a salirte mal, vuelve a romperse.
Y así, hasta que te cansas...
Y si no se me da bien, no es mi culpa.
Tendré que buscar una forma de llenar esa inhabilidad que tengo.
miércoles, 23 de abril de 2014
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