Lo típico en lo que pienso siempre, todos y cada uno de los días desde hace mas o menos un año, antes de irme a dormir...
¿Y qué he hecho mal? ¿O qué es lo que no hice? ¿Y cómo puedo arreglarlo? ¿Y que hubiese pasado si lo hubiese hecho de otra forma?
Y son las típicas preguntas para las que nunca nadie va a tener una respuesta. Bueno, para las dos primeras es mas fácil, pero para eso primero tengo que preguntárselo a las personas correspondientes y, como no, es algo que yo no haré nunca, porque a veces soy mas orgullosa de lo que debería, y supongo que aprendo a vivir con tantas preguntas golpeando mi cabeza una y otra vez. ¿Por qué no podéis simplemente responderme sin necesidad de que yo pregunte? Qué estupidez...
Y más preguntas que se acumulan cada día... Y ninguna respuesta aún.
viernes, 3 de diciembre de 2010
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