Solo aquellos que la vieron crecer y cambiar como si fuese una preciosa oruga convirtiéndose en la mas monstruosa de las mariposas fueron quienes se dieron cuenta y un dia, de pronto, decidieron terminar con la situación.
Haciendo que viese cada pequeño detalle de cada día gris para colorearlos poco a poco a tonos mas alegres, intentando que su mirada volviese a brillar y que su sonrisa se contagiase como solía hacer.
No se si lo conseguimos, pero se que lo intentamos, y que ahora, al menos, podemos ver que aquella mariposa ahora sonríe, aunque no estemos totalmente seguros de la sinceridad con la que brilla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario