Pasaron unas pocas horas y, justo antes de la hora de comer, se volvió a despertar. Consiguió levantarse sin mucho esfuerzo y tras lavarse la cara con agua fría decidió ponerse con su obligada tarea: estudiar.
Pasó una hora y pasaron dos, y ella ni siquiera se había percatado de que la hora de comer ya se había esfumado y ella seguía con el estómago vacío, situación que, por una parte, le empezaba a gustar.
Su móvil sonó y vio un mensaje de su amigo para verse aquella tarde. X estaba encantada con aquello, como siempre. Tras otro par de mensajes enviados y recibidos, al final habían optado por quedar en la parada del bus a cierta hora.
Pasaron las horas y ambos se encontraban en una terraza de cualquier bar, viendo pasar a una multitud de gente mientras charlaban sobre temas ridículos y triviales, aunque divertidos y graciosos a la vez. La cerveza era aquello que se habían acostumbrado a notar en su garganta en las tardes de verano, y les gustaba sentarse a contemplar la nada mientras ésta les hacía compañía. Todo estaba siendo un plan sin planear bastante ameno.
Entonces decidieron acercarse a aquella masa de gente que se formaba cerca de ellos y se encontraron con una inmensa cantidad de gente preparada para ver a cualquier famoso que se dignase a acercarse un poco.
Cámaras de fotos de baja calidad, reflex profesionales, cámaras de vídeo que si X cogiese en brazos seguramente se los rompería, micrófonos con logos de cadenas de television varias, policías... mucho alboroto, demasiado barullo para su amigo, pero no para ella.
Y entonces empezó a llegar el glamour, a lo que X y su amigo respondieron con bromas y risas varias. Después de una larga espera, vieron al fin lo que tanto habían esperado: era la llegada de un Genio. Que caminó a lo largo de aquella alfombra roja que cubría el sucio suelo de la calle y desapareció entre la multitud de fans, cámaras y prensas varias.
Pero la cosa no terminaría ahí, sino que X se había fijado en alguien que, especialmente y por encima de cualquiero otro periodista, le había llamado la atención, y no pensaba detenerse hasta conseguir su propósito.
Lo consiguió y tras aquello aun quedó algo de tiempo para hacerse unas fotos en el photocall y la alfombra roja. Cosas con las que X, sin duda, solía soñar cuando era algo más pequeña.
Una de las mejores tardes de verano para X y, como no, otra vez se encontraba acompañada de su amigo B. Siempre estaba él...
Una tarde que encima fue surgiendo sin casi planearse. La verdad es que se me ha pasado volando y sin darme cuenta. Ha sido un día fantástico :)
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