martes, 19 de junio de 2012

Again and again.

No es una final, sino un nuevo comienzo. Finales puede haber tantos como desgracias en ésta vida, pero comienzos que merezcan la pena habrá tantos como nos queramos permitir tener. Y yo quiero permitírmelos, porque creo que son merecidos.
La gente cambia mas rápido de lo que pensamos. Hay personas mas volubles y personas mas constantes. Que soy constante, ¿y qué? Que me agarro a lo que tengo hasta que no me queda una pizca de aire. ¿Y qué? Si lo hago es, la mayoría de veces, porque alguien me ha dado motivos para hacerlo.
Quizás solo se deba al miedo de estar rodeada de personas sintiéndome sola, pero pensándolo bien, igual que llegan unos, llegan otros. Y al contrario, algunos se van. Es sencillo. Siempre hay que sacar lo mejor de las personas y guardarlo en esa pequeña cajita que llamamos corazón. Solo así conseguiremos superar la pérdida de sentimientos y acciones, los cambios inesperados, la frustración, la culpabilidad.
Se que he sido algo, que podría haber sido mas, que mucha gente podría haberlo sido así como yo. No todo el mundo se arriesga, no todo el mundo se atreve a cometer errores, no todo el mundo se lanza a sentir sin miedo. Me alegro de ser una de esas personas que se atreven sin temerlo. ¿Que duele? Pues claro que duele, pero, ¿y lo bonito que es mirar atrás y sentirte orgullosa de haber amado? Eso no es superable con nada.
El amor necesita demasiadas cosas, pero si no te atreves con ellas, si no te crees capaz, te estarás perdiendo una de las mejores cosas que la vida nos trae. ¿Que no dura para siempre? Es cierto, que las películas nos llenan de basura las cabezas, pero, ¿qué importa lo que dure? Lo importante es lo que te regala, vivir el día a día, amar cada día mas que el anterior, que cada momento sea el primero de nuevo.
Mirar a una persona y que te fascinen simplemente sus gestos es algo que nunca NUNCA pienso olvidar. Que alguien te abrace y consiga distraerte del mundo entero, que con un beso te haga sentir algo que nunca antes habías sentido, que te mire y te haga sentir única... Eso es algo que pienso conservar en el recuerdo hasta el final de mis días. Sea con quien sea.
Al fin y al cabo, en nuestro lecho de muerte, lo único que tendremos son los recuerdos que hayamos conservado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario