lunes, 20 de febrero de 2012

The unexpected ending.

Era necesario verte. Era necesario saber qué ocurriría. Y ocurrió lo que ya sabía... nada. No se puede sentir lo ya sentido de una forma especial si la persona ahora no es la misma a tus ojos. Un abrazo que, aunque suave, era frío, y las palabras volaban por los aires y significaban menos aun de lo que lo habían hecho tiempo atrás.
Pero todo ésto trae algo bueno, porque ahora estoy segura de todo, y respecto a ti, de tus mentiras y tus manipulaciones, y no es algo que piense aceptar.
Puede que, en algún momento, quieras ser mi amigo, y deberías estar agradecido ya que, después de todo, sigo queriendo tu amistad. Pero si no la quieres, no insistiré, y lo extraño es que así es como deberías sentirte tu y, sin embargo, me siento yo.

No puedes jugar sin contemplar la posibilidad de perder, y creo que, ésta vez, has perdido tu.

lunes, 6 de febrero de 2012

Too fast, too good.

Porque solía pensar que ésto ya no era para mi, pero llegaste tu y cambiaste mis planes. Y a veces, asusta, porque siempre he pensado que cuando algo es muy bueno, es porque traerá algo realmente malo consigo. Y ésto... está siendo demasiado bueno. 
Y entonces pienso en todo aquello que era importante antes y ahora no lo es, y me doy cuenta de que indiscutiblemente me había cubierto de falsedad a mi misma. Y pensaba que no había manera de arreglar aquello porque, en verdad, nada estaba roto. Solo estaba camuflado.
Las cosas pueden llevar su largo proceso, o pueden ocurrir extrañamente fugaces. He experimentado ambas ya, y me gusta lo que estoy viviendo ahora, tal y como está ocurriendo.
Aun faltan matices, pequeños matices y grandes matices, pero que poco a poco se solucionarán, ya que merece la pena matizar en todo.
Y ser feliz, y disfrutar, y no pensar en lo que pueda ser y será mañana.

Carpe Diem, que es tu frase.