lunes, 29 de agosto de 2011

San Agustín 2011.

Si, está claro que éste año no ha tenido lo que el año pasado: todos esos sentimientos flotando, sinceridad, amistad eterna fluyendo alrededor. Pero éste año ha tenido risas, cierto cariño, mas risas, encuentros con la infancia, encuentros con la adolescencia mas temprana, mas risas, juegos... Ha sido un puto descontrol, por así decirlo. Y me ha encantado.



Y me ha encantado teneros aquí :)

miércoles, 10 de agosto de 2011

Moving in my way

Definitivamente necesito un poco mas de amor propio. Ya valió con ésta estupidez de no ser yo misma por miedo a no gustarle a alguien, no se lo merece. Y yo, menos. ¿Que quiero tener el pelo azul? Pues lo tengo, y si no te gusta es que no estás hecho para mí. Necesito a alguien que al mirarme vea algo mas que un pelo que cambia de forma y de color, o una persona que cambia su opinión cada tres segundos, necesito alguien mas seguro de lo que quiere, menos indeciso. Alguien centrado en lo que quiere y no solo en lo que tiene. Y que eso sea yo.
Y ya está, porque estoy cansada de mirar sus fotos y decirme a mí misma "¿y si no le gusta?" cuando me dan éstos arrebatos de cambiar mi apariencia. Pues si no le gusta, que le den. Y punto. Que el mar está lleno de peces, si, pero yo parece que lo que necesito ni siquiera existe.
Que es mentira, ya que un día encontré a alguien a quien le gustaba por lo que era, con lo que hacía y decía, aunque cambiase cada día... no quiero creer que él sea la única persona así en éste mundo, porque el mundo es muy grande. Y un puto crío indeciso, inmaduro y cobarde no va a ser el único que pueda entenderme sobre éste puto planeta. Porque me niego. Porque yo seré rara, pero creer que él puede ser el definitivo es de ser gilipollas.

Y POR AHÍ NO PASO.

lunes, 8 de agosto de 2011

Thoughts.






Time-bomb.

Me he parado a pensarlo, al fin. Y quizás esté creciendo inconscientemente. O quizás, simplemente, esté cambiando.
Pienso que puede ser mas un cambio que un crecimiento, pues me estoy sorprendiendo a mí misma haciendo cosas que antes nunca creí que haría, gustándome cierto género de música, de películas, de series, que hace un par de años jamás pensé que me gustarían. Queriendo, en cierto modo, al tipo de persona al que siempre pensé que repudiaría. Defendiendo ideales que antes ni siquiera me importaban. Entreteniéndome con hobbies que antes no llamaban mi atención. Diciendo 'no' a cosas que, en algún momento, he deseado con mucha ansia. Sintiendo una pasividad extraña frente a situaciones que, normalmente, me harían llorar, me cabrearían o no se, que me producirían cualquier tipo de emoción.

He estado notando como se perdía un trocito de mi que siempre quise conservar, y creo que he dado con la causa, aunque no puedo echarle la culpa porque eso si que me haría sentir mal.