domingo, 31 de julio de 2011

The view from my window is not the afternoon.

Realmente no se si una sonrisa es lo mejor para esconderse detrás de una tormenta que ha traído multitud de pensamientos negativos, y culpabilidad. No porque haya hecho algo malo (que, en cierto modo, también) sino porque parece que yo tenga la culpa de que ciertas personas no sepan pensar por sí mismas, o que sean egoístas, o que sean indecisas... Y tengo que pagarlo yo. Y no me da la gana.

martes, 26 de julio de 2011

Naive.



You're such an ugly thing for someone so beautiful...

That's what you get for falling again

Es extraño porque en situaciones como ésta, normalmente, me sentiría mal. Pero no ésta vez. No se si se debe a verte sonreír, a mi resignación o a que, simplemente, me siento aventajada. Es estúpido pensar que pueda tener cualquier tipo de ventaja, pero la verdad es que siento que la tengo...

Mas que nada, porque aun me quedan fuerzas para reírme inesperadamente de sucesos como éste.

jueves, 21 de julio de 2011

When your heart's under attack.

Sin entender por qué, aun sigo pensando qué hubiese ocurrido. No me debería importar hasta el punto de perder el sueño por ti, pero lo hace. No porque te quiera de ese modo, ni porque tenga ciertos sentimientos, que ya no tengo. Tiene mas que ver con una conexión pasada que hace que, de algún modo, me duela perder un trozo que fue importante en mi existencia, aunque en el presente ese trocito ya no signifique ni una cuarta parte.
Es como cuando me duelen las palabras de aquel otro, sus indirectas, y no tiene nada que ver con quererle o no quererle, sino con haberle querido.
Y luego pensé que era mas sencillo cuando no quieres a alguien, pero entonces llegó otra persona que, sin llegar tan adentro, consigue sacarme de mis casillas y que mis pensamientos estúpidos compartan día si y día también lugar con él.

Quedémonos solo con la primera y la última. La segunda es desechable muy a mi pesar. La primera es desesperantemente indecisa y la última es... Bueno, ¿cómo puedo decirlo? Está hecha para ser un problema. Pero uno de esos que está bien tener.

miércoles, 20 de julio de 2011

Paramore + FIB 2011: Un viaje inesperado.

Después de tanto tiempo planeando gastar el segundo fin de semana en Madrid, terminamos yendo solamente el lunes 11, a ver a Paramore. ¿Qué voy a decir? El concierto fue simplemente alucinante, a pesar del calor y el agobio de la capital en éstas fechas, y sin contar mi pequeño problema de gastroenteritis que hizo que me pasase el lunes por la tarde vomitando. Pero me recuperé a tiempo para disfrutar del concierto como una niña disfrutando de su tarde en el parque. Pero, para qué me voy a engañar, lo mejor de éste viaje estaba siendo la compañía. Y mejoró aun más a la vuelta del concierto, cuando nos pasamos un buen rato de la noche riéndonos por tonterías en el hostal.

El martes me tocaba despedida. Una triste despedida, teniendo en cuenta que Kristy y Cory se iban dirección al FIB, donde yo deseaba ir, y yo dirección a mi casa. A las dos horas ya los echaba de menos, y eso que hablaba con ellos via twitter.

El miércoles, después de dormir mil horas y recuperar todo el sueño atrasado, recibo tweets y llamadas de ambos, contándome que un amigo de Boto vendía un abono para el FIB, que me lo comprase y fuese. Yo, no del todo convencida, pregunto el precio a dicho amigo y hablo con ellos un rato mas, intentando que no me convenciesen de semejante locura improvisada. Pero, ¿a quién quería engañar? Me moría de ganas de ir. Ya sabemos como soy para éstas cosas: si son improvisadas, son siempre mejor. Y ellos no paraban de repetirme que me echaban de menos. Así que yo, con mi gastroenteritis aun semipresente, un chico esperando mi confirmación de compra del abono, la posibilidad de que mis padres me matasen, la presión de mis amigos unida a mis enormes ganas de ir... bueno, el caso es que fueron muchos factores, pero a eso de las siete de la tarde del miércoles yo ya tenía los buses comprados. Y a las nueve ya tenía la mochila, el saco, la tienda... todo. Era definitivo: ME IBA AL FIB. Y las lágrimas mostraban la ilusión, la felicidad.

El jueves a las ocho y media de la mañana estaba esperando el autobús dirección León en Oviedo, para luego hacer transbordo allí dirección a Madrid y, finalmente, de Madrid a Benicasim. Todo acompañado de la presencia via twitter de Cory y Kristy y unas cuantas horas de sueño.

Después del estresante viaje llegué, al fin, a Benicasim, y me encontré a los dos esperándome allí, justo donde el autobús me dejaba, frente al mercadona. Abrazos por doquier, y yo a punto de llorar otra vez. Compra de alcohol, recogida de pulsera (la tercera ya en mi muñeca), montar la tienda de campaña (me habían hecho hueco al lado de la suya llenándolo de basura xD). Ducha fría y a prepararse para la noche que esperaba. Si, nos habíamos perdido a Russian Red, pero teníamos a Dorian por delante. Nos encontramos con Bea y Lucas y disfrutamos del concierto, rodeados de guiris y no tan guiris. Mas tarde vino mi primer descubrimiento musical: Pendulum. Qué pasada de grupo, así sin mas.

El viernes amanecimos y nos fuimos dirección a la playa, a refrescarnos y tomar el sol, con nuestros donuts hinchables recién comprados. Y después de comer, a prepararnos, que esa noche empezaban ya los grandes conciertos: el marica de Brandon Flowers y The Strokes, entre otros.

En el primero conocimos a una australiana muy simpática, y además el señorito cantó read my mind y, la que mas disfruté, Mr. Brightside. Qué grandioso. Y paso a The Strokes directamente: Grupo que pensaba que no conocía hasta que, de pronto, me doy cuenta de que conozco todas las canciones excepto dos. Alucinante. Y, desde luego, muy divertido. Y nada, al camping a beber como cerdos, aunque no bajamos después a ver a Julio Ruiz...

Sábado. Llegaba el día. Ese día que recibiría una llamada de Cory y Kristy para escuchar Fluorescent Adolescent, pero que ya no era necesario porque yo estaba allí, y los iba a ver en directo. Increíble.

Después de comer e ir a la playa, volvimos al camping, a prepararnos. Mi intención era estar ya a las cuatro de la tarde haciendo cola para ver a los Arctic Monkeys, pero al final se nos fue el santo al cielo y llegamos a eso de las siete y algo. De todas formas, nos sentamos, ya que había aun poca gente, y me quedé dormidita durante una media hora, allí, con Tame Impala de fondo, hasta que nos levantamos para ver a Lori Meyers (mi tercera vez ya), que se estaba llenando ya de gente. Bea y Lucas se fueron hacia atrás y nosotros nos acercamos lo mas posible al escenario. Y allí conocimos a Iamil y Guillem, dos chicos de allí, simpatiquísimos, que después ya nos acompañaron toda la noche.

Lori Meyers impresionantes, como siempre. Yo sigo pensando que son mucho mejores en directo, sin duda. Y después de ellos, Mumford&Sons, el grupo mas peñazo del FIB 2011. Lleno de guiris super fans y de Españoles aburridos que, como nosotros, estaban allí aguantando el sueño producido por el grupo, para ver después a los Arctic Monkeys en primera fila.

Eran las doce y media. Mumford&Sons ya habían terminado. Mis ojos empezaron a humedecerse. No me lo podía creer. Estaba allí, alante. Los podía ver perfectamente. Aunque estaba rodeada de guiris a mas no poder, algunos majos y otros muy cabrones. El show empezaba: Arctic Monkeys. Library Pictures. Empujones. Empezaba a sentirme embutida entre tanto guiri (y no tan guiri) gigantesco. Yo, tan pequeñita. En los primeros minutos ya hubo varias bajas en las primeras filas. En la segunda canción, Kristy había caído. Mi cabeza me decía que soportase el dolor, el calor, que merecería la pena. Estaba en modo "30stmconcert" totalmente. Pero llevaba treinta minutos ya de sufrimiento y Fluorescent Adolescent no tenía pinta de suceder pronto, así que decidí salir de allí y poder disfrutar el concierto bien, aunque fuese mas lejos. Me sacó un segurata, saltando la valla, a los 33 minutos exactos, aunque nada mas pisar el espacio entre la valla y el escenario yo ya estaba totalmente recuperada, bailando como si no existiese nada mejor en el mundo... hasta que me echaron de ahí, claro.

Y nada, yo salí, y bailé entre el público somo si no hubiese un mañana y, entonces, de pronto, se apagó la luz. Me indigné. No me podía creer que terminasen así, aunque when the sun goes down me había parecido un temazo para terminar. Pero no, me negaba a haber hecho todo ésto y no me cantasen Fluorescent Adolescent. Y cuando ya estaba a punto de llorar y mucha gente del público se había largado, volvió la luz. Volvieron, con suck it and see . Y después... el momento tan esperado. LA canción. Y yo sin voz para poder cantarla, aunque saqué un hilillo de voz de donde fuese para poder cantar al menos el estribillo (si a eso podemos llamarlo cantar). Y tras 505, fin del concierto. Ojos llorosos, sonrisa extrema.

Y tocaba Primal Scream, pero eran tan aburridos que Kristy y yo nos fuimos a comer algo, a mirar puestos, y acabamos durmiendo al lado del escenario mientras esperábamos a Cory... el cual no llegó, porque se había ido a dormir antes de las cuatro. Pero bueno...

Domingo que amanece con Bea y Lucas despertándonos para ir a la playa. Aunque acabamos en el guiripuesto bebiendo cervezas, y comiéndome un plato de macarrones rico, rico. Luego playa. Luego pizza. Luego camping, beber y a ver a And So I Watch You From Afar. No los conocía, pero Lucas me dijo que me gustarían y si, definitivamente, molan. Aunque tengo que decir que lo mejor de ese concierto, sin duda, fue el público. OMG. Y el batería, si. Y después media horita que nos fuimos Kristy y yo a dar una vuelta, luego nos encontramos con los demás, vi por fin a Juls, y después a ver a Portishead con Bea y Lucas, y mas tarde a Arcade Fire bastante atrás, pero disfrutándolo como se merece.

Tras todo ésto, vuelta al camping. Bebida, risas... y esperar a las cuatro para ver al FRAUDE de Aldo Linares. Un tio completamente normal. Pero bueno, bajé sola al escenario Fib Club, conocí gente, me invitaron a cerveza, bailé, y me volví. Decepcionada porque Aldo Linares no era un moderno gafapasta y no cantó la de la estrella fugaz. Pero yo volví fina de allí, y con eso ya merecía la pena.

Lunes. Me despierta Bea. Yo con una resaca imposible. Me duele todo y mas aun me duele despedirme de ellos dos. Tristeza. Luego a comer algo en Benicasim Cory, Kristy y yo, y a acompañarlos a coger su bus.

Después, bueno, pues me encontré una sombra preciosa y me eché una siesta hasta que me despertó el sol. Y me fui a comerme un helado y beberme un nestea. Y a dormir otra vez en otra sombra. Y a la parada del bus a Madrid, donde conocí a un par de chicos muy muy simpáticos. Y luego al bus, a dormir. Madrid, a dormir en el suelo de la estación hasta que la cerraron y dormí fuera de ésta. Dormir, dormir, dormir. No podía pensar en nada mejor que dormir. Y por la mañana a comer. Y conocí a otros tres chicos también muy majos. Y al bus, por fin, dirección Oviedo. Durmiendo, cómo no. Y me despierto en Villalpando y, después, en Oviedo. Perfecto. Llegar a Avilés, tomar algo con Boto, volver a casa, hablar con gente y, por fin, dormir.

Y así termina mi viaje inesperado. Aunque se que se me han quedado mil cosas en el teclado sin escribir, como la gente rara que hemos ido encontrando, el juego de adivinar quién tienes en la cabeza, lo follables que están los guiris (mi souvenir guiri), el flotador, el papel higienico, las duchas frías a las cinco de la mañana, conocer al humo Negro, mi mochila de Dharma, plantearme seriamente hacerme un piercing, twitter, las risas en la máquina de tabaco...

¿Y qué decir de la compañía? Sois la mejor compañía que existe. Bea&Lucasito, ya os echo de menos...:(

Que, definitivamente, volvemos el año que viene. FIB 2012, ¡¡espéranos!! :)

domingo, 10 de julio de 2011

Metafória.

Inexplicablemente inexplicable. Siempre pensé que yo era demasiado rara para alguien como tu, pero nunca creí que el problema sería que tu, por muy simple que parezcas o que creas que eres, serías aun mas raro que yo.

Quizás raro no es la palabra mas adecuada, pero por ahí anda...

sábado, 9 de julio de 2011

Just.



I got a reason that you're who should take me home tonight... I need a man that thinks it's right when it's so wrong.

viernes, 8 de julio de 2011

miércoles, 6 de julio de 2011

Shaire/Clane

Él no solía sonreír muy a menudo, y cuando lo hacía, siempre la dejaba sin aliento y con un hormigueo en todo el cuerpo. Era como un secreto entre ellos dos, como si solo sonriera cuando estaba cerca de ella, y aquello hacía que se sintiera... bien.

domingo, 3 de julio de 2011

Remembering Sunday.

Otro año mas las mismas fiestas. Pero éste año han vuelto a ser distintas. Y no porque me haya caído 7 veces a lo largo de la noche y me haya hecho mas heridas que en mi vida, no. Han sido diferentes por tantas razones que no sabría enumerar...
Hubo una tormenta pasajera. Y un tornado que aun sigue aquí. Y me asusta, pero me gusta. Es inevitable, y tampoco es que quisiese evitarlo si pudiera. Pero me pone la piel de gallina.

She woke up from dreaming and...

viernes, 1 de julio de 2011

Into the breeze.

Una cara sonriente adornaba una de sus uñas, a juego con su estado de ánimo. Caminaba sola bajo el sol, con el viento en contra agitando su pelo, mientras escuchaba una de sus canciones favoritas. Sí, una de las lentas.
Su corazón se aceleraba a la vez que sus pasos la acercaban mas y mas a su destino. ¿Cuál era su destino? Él. Y ya podía verlo a lo lejos, por eso sus pálidas mejillas se habían tornado rosas. Empezaba a sentirse torpe, pero antes de llegar a él, tomó aire un par de veces y se dijo a sí misma una frase que siempre conseguía relajarla.
Se acercó a él y lo abrazó con naturalidad, como siempre hacía. Y empezaron a caminar juntos, dirección a ninguna parte, mientras hablaban de temas estúpidos a la par que divertidos.
En la sombra encontraron un lugar perfecto para sentarse, acomodarse y, de pronto, ambos se hallaron mirándose fijamente. Ella no pudo contener la sonrisa que delataba sus pensamientos. Él apartó la mirada, quizás algo confuso.
Pasaban las horas en las que ella deseaba, segundo tras segundo, besar sus labios. Cada vez que él abría su boca para hablar, ella volvía a la realidad. Esa realidad que significaba no poder volver a besar los labios de aquel chico nunca mas, por mucho que lo desease. Porque él no lo querría así. O al menos eso creía ella. Realmente, nunca podría saberlo, ya que jamás le confesaría sus sentimientos.
Después de despedirse, de camino a casa, ella no podía dejar de imaginar sus manos despeinando el pelo del chico, a la vez que besaba sus labios. Imaginaba sus manos bajando lentamente desde su cabeza, pasando por su cuello*, su espalda... Y, al final de la imaginación, una lágrima amarga causada por la tristeza de poder imaginar y no poder nunca ser parte de ese sueño en la realidad.







*Y aquí iría un detalle que he preferido censurar para evitar malentendidos con mi realidad.