martes, 22 de marzo de 2011

Ooh la...

Éste último fin de semana fui a León con Kristy a visitar a Cory, puesto que era su cumpleaños. Puedo decir que fue fantástico estar tranquilamente en el sofá, rodeado de animales, conversando, escuchando música y, ya mas adentrada la noche, bebiendo calimotxo y jugando al quinito. También puedo decir que fue perfecto el día del sábado, haciendo un picnic en el parque, con nuestros 11 litros de calimotxo, y la llegada sorpresa de una tarta de chocolate con sus correspondientes velas... pero, sin duda, lo mejor de éste fin de semana ha sido jugar al pañuelo, ver como la gente se va comiendo el suelo uno por uno y acabar tu dándote una buena ostia por salvar un vaso de calimotxo. EPICO.
Y no, no se me olvidan los macarrones violadores, ni la tortuga que tiene un cuello mas largo que yo, ni Cory encerrado en el wc... y, desde luego, no se me olvida esa cosita tan preciosa que me traje desde allí...

Mi pequeña roedora llamada Dharma (L)

No hay comentarios:

Publicar un comentario