martes, 15 de febrero de 2011

Five days.

La vida no está hecha para esperar acontecimientos, sino para que éstos ocurran cuando menos te lo esperas. Lo que llega por sorpresa tiene siempre un mayor impacto y al final termina siendo mas importante. Pero, en realidad, ¿cuántas cosas hay que no lleguen inesperadamente? Pocas.
Y yo me pregunto siempre por qué algunas personas, cuando menos me lo espero, me rompen los esquemas. Cuando pienso y estoy totalmente segura de que lo que veo es lo que hay, y no hay nada, absolutamente nada mas, es entonces cuando hacen algo que me deja preguntándome... ¿De verdad existen las personas detallistas desinteresadamente o es algo que solo hacen conmigo? Mi facilidad para ilusionarme suele impedirme pensar en otra opción que no sea la segunda.
¿Tanto cuesta dejar las cosas claras desde un principio? Aunque le reste emoción al asunto, a la larga viene mejor...

En serio, que hay mucha gente que, si no me gustase tantísimo, odiaría.

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