lunes, 7 de febrero de 2011

Antonio de noche.

No conozco a nadie que de tantas oportunidades a las personas como hago yo. No conozco a nadie que tenga siempre esa pizca de esperanza aun sabiendo que las posibilidades son casi nulas. Pero casi, claro, ese es el gran problema.
¿Problema?
He decidido, después de un tiempo, que solo voy a esperar por aquello que realmente merezca la pena. En realidad, mas bien por aquellos, pues hablo de personas y no de objetos o sentimientos o... lo que sea.
Personas.
Pues éste fin de semana me ha servido para aclararme la cabeza mas de lo que imaginaba. Sobretodo respecto a dos personas. Para mal.
Fuck you.
Esas son posiblemente las dos palabras que mejor lo definirían, pero tampoco necesito ser tan dura. Está claro que, por mucho que lo intente, hay una de esas dos personas que siempre va a tener ese mínimo de esperanza, esa pequeña oportunidad para hacer algo grande conmigo.
Impresionante. No es quien me esperaba que la fuese a tener...
De todas maneras, he finiquitado mis sentimientos hacia la otra persona. Siempre pensé que me dolería mas hacerlo, pero al fin y al cabo, está claro que lo que duele no es que alguien cambie, sino recordar cómo era antes.
¿Solución? La hay, mas sencilla de lo que puede parecer.
Pues ahora la tercera es la única que va a tener aun un trozo de mi esperando algo mas. Creo que es un continuará y no un fin.
Tic toc. El tiempo se escapa...
¿Conclusión? Nada es para siempre. Ni lo bueno, ni lo malo.





Don't give up the fight, you will be alright.

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