jueves, 4 de noviembre de 2010

cuatronce

Simplemente es que creí que éste día no llegaría. Como si deseándolo con todas tus fuerzas pudieses hacer que el tiempo se detuviese. Infinita ingenuidad, ilusión centesimal...
Y miro atrás a lo mas cercano, cuando hace simplemente un mes estaba sonriendo tras aquel gran fin de semana. Ya hace un mes... No imaginabas esta situación hace un año, y menos hace cuatro.
Y como cambian las cosas en un mes. Los olvidados vuelven a la mente y los recientes desaparecen entre recuerdos quemados. Huele a viejo, y me gusta. Hace tan solo un año ya olía a quemado. Y hace cuatro, sin embargo, olía todo a nuevo, a ilusión, a un porvenir que se iluminaba a nuestro paso. Un paso que ahora ya no es nuestro, sino tuyo y mio, pero siempre por separado. Punto y a parte es lo que se suele poner, yo intenté un punto y seguido sin éxito y egoístamente.
Ahora toca dar el siguiente paso, el mañana, otra vez. ¿Y qué si mañana viene algo peor? Pensaré que es mejor, me conformaré con lo que tengo y buscaré lo mejor de cada cosa. ¿Qué tal si miras el lado negativo de lo mejor y el positivo de lo peor? Equilibrio. Es lo que me daba mi otra mitad, esa que ya no está, y es lo que llevo aprendiendo a encontrar tanto tiempo. No, sin éxito.
Pero el tiempo pone todo en su lugar. ¿Cuánto tiempo? Quién sabe. Realmente, ¿a quién le puede importar lo que haya que esperar? La espera puede ser larga, puede ser corta, pero no has de malgastar aquello que recibas durante ella. Aprovechar cada segundo como si fuese el último. Nunca sabes cuando puede realmente serlo. Saberlo es aun mas duro...
¿Y qué si a veces pienso en lo que fui, en lo que era el mundo a mi alrededor, en lo que tuve y ya no tendré? Es normal recordar con cierta añoranza años tan vivos, recuerdos tan felices y momentos tan inolvidables. Detalles que están clavados en la memoria de quien quiere tenerlos clavados, detalles que no se sacan ni con un clavo, ni con dos, ni con el mas fuerte de los terremotos.
Cada uno de ellos es una marca que hemos de llevar encima, por si en algun momento olvidamos quienes somos, que hemos hecho, que queremos hacer, hacia donde vamos, cuantas veces hemos tropezado. De los errores se aprende, incluso aunque no siempre puedas enmendarlos. Lo importante es perdonarte a ti mismo y salir a flote. Si no sabes como, busca una tabla, siempre hay tablas flotando que pueden servir de apoyo. Y tu aun me tienes a mi, por si acaso lo dudabas.

si le ves venir, si te trae amores
no te los roben sin apurar
aprovecha los mejores
que después no volverán
la esperanza jamás se pierde
los malos tiempos pasarán
piensa que el futuro es una acuarela
y tu vida un lienzo por colorear

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