sábado, 16 de octubre de 2010

There was a girl...

Puedes amar a alguien, que no salga bien, pensar una y otra vez en qué ha ido mal, llorar, sentirte culpable, romperte en pedazos. Pero todo pasa, nada es para siempre. Asumámoslo, la vida no es algo que deba salirnos bien porque sí, es un juego en el que ganar o perder no es lo importante, sino jugar bien tus cartas y divertirte. Sobretodo divertirte. El premio son los recuerdos, los buenos recuerdos.
Y cuando sigas llorando y amando a la persona que amabas tras un mes, tras dos, tras tres, tras cuatro... será momento para que pienses, de una vez, que lo que ahora amas no es a la persona sino su recuerdo, el recuerdo de lo que era.
Si algo me ha enseñado éste 2010 es que la gente cambia mas rápido de lo que podemos evitar, que nuestros sentimientos se quedan estancados con facilidad y negamos que dichos cambios sean reales. Intentamos engañarnos una y otra vez por culpa de mantener la esperanza. Pero, ¿qué es la esperanza sino un engaño? En el fondo, si lo piensas detenidamente, ni siquiera tú mismo te crees que las cosas sigan siendo como antes, ni que vayan a volver a serlo nunca, pero prefieres sonreírle a una mentira preciosa que llorarle a la realidad. Pues deja de llorar y pregúntate si merece la pena seguir pensando en aquello que ya no existe, si merece la pena estancarse por un recuerdo, que es lo único que es ahora y que será para el resto de tu vida.
Si es un buen recuerdo, guárdalo, no lo intentes mejorar, porque puede que lo empeores.

Y ahora, mírate, pregúntate, ¿qué quieres realmente?




Más desvaríos, ésta vez patrocinados por la fiebre nocturna.

1 comentario:

  1. Pues tu fiebre nocturna te aconseja bien ^^
    Hay una esperanza que no es un engaño. La espera de algo inesperado.
    No estoy de acuerdo en que la vida sea jugar cartas y divertirse. No la mia al menos ^^
    No fuerces demasiado la realidad... se pasa mal.

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