domingo, 12 de septiembre de 2010

Thirteen.

Hoy he vuelto a ver ésta película. Desde la primera vez que la vi me parece un peliculón, y no solo por el argumento que es dramatismo puro, sino también por la forma en que está grabada, con detalles curiosos, aunque también tenga sus fallos. Y pensar que el guión está hecho en tan solo seis días le da un poco mas de mérito. Vale, no es que tenga un gran guión, pero seis días es nada como quien dice. Y, ademas, ¿sabíais que la película es autobiográfica? Se trata de las vivencias de Nikki Reed (Evie Zamora en la peli) a sus trece años. A mi ésto me parece algo exagerado, no se, quizá si fuese a los quince no me sorprendería tanto, pero a los trece me parece tan pronto... Aunque hoy en día, tal como está la gente, ya nada me sorprende respecto a edades.
Una de las cosas que mas me gusta de la película es el detalle de que los colores de la película vayan tornándose mas apagados, mas tristes, a medida que la vida de Stacy se va destrozando. Es curioso como, casi al final, los colores son totalmente grises y, sin embargo, al final del todo, cuando se despierta tras pasar la tormenta, sale el sol y los colores vuelven a ser vivos. Me encanta ese detalle.
¿Sabéis que la escena del "pollo zen" no entraba en el guión? Según he leído, se añadió durante el rodaje, cuando uno de los actores se dio cuenta de ello, y les hizo tanta gracia que decidieron meterlo en la película. No venía mal un poco de risa entre tanto drama, la verdad.

Y hasta aquí ésta entrada. ¡Os recomiendo esa película!

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