sábado, 25 de septiembre de 2010

Call me past midnight.

A veces aun echo de menos las llamadas a altas horas de la noche, que terminaban con cierta sensación de fantasía y bienestar.
A veces pienso en lo difícil que es tomar decisiones y lo enorme que puede llegar a ser el cambio que realizan.
A veces me recuerdo a mí misma llegando a cierto lugares, haciendo ciertas cosas, recibiendo ciertos abrazos o simplemente, a punto de dormirme... y, cuando lo hago, vuelve una sonrisa de las de verdad, porque recuerdo que, en algún momento, no hace mucho, era realmente feliz.
Y no lo supe aprovechar...

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