viernes, 9 de julio de 2010

Too much.

Demasiado he pensado,
demasiado he valorado,
sopesado,
balanceado,
reflexionado...
¿Al final para qué?
Para ser invadida por mi propio miedo a la soledad
y no conseguir decir lo que pienso por miedo a herir a quienes de verdad quiero.
Egoísta por mi parte, egoísta por la suya.
Pero así es la vida,
llena de egoísmos,
de malos momentos,
y el karma existe,
porque estoy recibiendo
lo que en su día di...
Es lo que hay.
Viviré con ello,
tiempos mejores se han visto,
tiempos peores también.
Es una transición
y pronto pasará...
Y sonreiremos otra vez,
espero que cogidos de las manos,
mientras miramos a aquel infinito,
oscuro,
iluminado tan solo por unas pequeñas luces,
con la brisa azotando nuestros rostros,
nuestro pelo,
con el sonido suave de algunas olas
chocando contra aquellas rocas.
Volverá.
Porque nada es eterno...
Y mucho menos esta tristeza,
esta preocupacion,
esta mala racha.

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