miércoles, 21 de julio de 2010

Realidades.

Salir de fiesta no es como aquello que vemos en la tele.
Salimos, nos divertimos, bebemos, tomamos alguna que otra droga, bailamos, conocemos gente... ¿Conocer es la palabra? No. En realidad no conoces a nadie.
He salido los últimos meses todos los fines de semana, quizá descansando dos o tres en total, ¿y para qué ha servido?
La sociedad en la que vivimos da asco. Si te vistes así, si te peinas así, si escuchas ésto y te gusta aquello, si tomas de ésto y actúas de ésta forma, quizá consigas que alguien te haga caso a lo largo de una noche. Una sola noche, que como mucho se prolongará a dos.
Puede que conozcas a algunas personas, que te diviertas con ellas un fin de semana y el siguiente y el siguiente, pero normalmente eso no dura. Os invitan a uniros a su grupito porque creen que eres así o asá, y porque quizás estén interesados en, ¿como decirlo? Ah, si, un polvo. Si, ni siquiera les interesas tu, ni siquiera se molestan en conocer qué va mas allá de lo que ven cada día de fiesta. Te das cuenta cuando al cabo de un par de semanas -o tres, o cuatro, pero siempre acaba pasando, normalmente pronto antes que tarde- lo único que cruzas con aquellas personas son un par de saludos, un par de besos, un "¿qué tal?" y una sonrisa forzada.
Son totalmente prescindibles en la vida, al menos en la mía. Y creo que ya tengo bastantes cosas y personas, y sentimientos, y pensamientos prescindibles en mi vida cotidiana como para, además, dejar que se acumulen mas y mas.
Sinceramente, éstos últimos meses han sido divertidos. Me han ayudado a evadirme y no pensar en cosas que no quería pensar durante el tiempo que pasaba de fiesta. ¿Y para qué ha servido? Tarde o temprano debía afrontar todo aquello, retrasarlo no hace que desaparezca. Ahora, me paso las noches llorando porque parece que ni siquiera aquello que era importante hace 7 meses lo es ahora. ¿Dónde están aquellos fines de semana en los que lo importante no era el qué ni el dónde sino el con quién?
Desde un principio os consideré mis "amigos de fin de semana", pero aquel sentimiento tan frío se fue calentando con el paso del tiempo y más a medida que el grupo se reducía, pues aprendí a conoceros un poquito mejor a cada uno de vosotros, de los que quedabais. Érais mis amigos, mis amigos de verdad, las personas con las que podía ser yo misma y decir lo que de verdad sentía, las personas que con un simple abrazo podían hacerme sentir muchas cosas, con las que un simple "te quiero" significaba un "para siempre", con las que "after all you're my wonderwall" y "together we're invincible" se conviertieron en las frases mas esperanzadoras que escuché en mi vida, las únicas que conseguían sacarme una sonrisa sincera, y canciones que, por mucho que escuchase, no perdían ni una pizca su significado...
Sabía que podía sacaros una sonrisa sincera cuando quisiese, sabía cómo hacerlo, y vosotros sabíais como sacármela a mí, y lo hacíais. Y los momentos juntos se hacían especiales solos, sin tener que forzarlos para nada. Cuando menos me lo esperaba, tenía un recuerdo nuevo imposible de olvidar.
¿Qué ocurrió? ¿Por qué nos rompimos de ésta manera? Hoy por hoy no se si puedo haceros sonreír, y mucho menos, creo que vosotros podáis hacerme sonreír a mí. No siento que soy parte de algo tan grande como sentía meses atrás. No siento practicamente nada cuando me abrazáis, quizás afecto, pero no aquello tan fuerte que solía sentir. Quiero que cuando vuelvas a darme la mano mientras escuchamos "Invincible" pueda sonreír como hacía, que incluso podía acabar llorando de felicidad y ni siquiera era tan ridículo como suena al escribirlo, o al menos nosotros no lo sentíamos así. Que quiero ver como nos emocionamos juntos porque sabemos que somos amigos, que somos irrompibles... aunque al final no resultásemos así. ¿Hay arreglo? ¿Podemos volver atrás? Aunque quizás sea mejor dejarlo estar... No forzar nada, y guardar los mejores recuerdos como hago siempre con éstas cosas, antes de que se vuelvan algo amargo.
Así que he estado los últimos meses rota, completamente rota, pues ver como poco a poco nos rompíamos uno a uno y ninguno era capaz de ayudar a otro, ni siquiera como lo que éramos fuimos capaces de evitar una separación tan rápida y tan inesperada... pudo conmigo también. He intentado ser fuerte y aguantar y poder soportar como uno a uno os caíais todos y tenía la esperanza de poder servir como ayuda y levantaros, pues es lo importante, levantarse tras las caídas... pero en vista de que soy incapaz, me he caído yo también. Y no he visto que nadie me levantase, de hecho, creo que nadie me vio caerme.
Visteis como algo normal cada incoherencia que he hecho éstos últimos meses y ninguno supo ver que era todo falso, era una fachada pintada de colores alegres para disimular que se cae por todas partes, que no tiene ya ni los pilares básicos. He dado tiempo y he querido creer que, en realidad, lo sabíais, pero que quizá estábais tan rotos como yo y teníais miedo a equivocaros. Ahora se que no es así, simplemente no me conocéis, no lo suficiente como para verlo. Pues lo siento, pero os he dado el suficiente tiempo para hacerlo...
Y al final era él la única persona que estaba ahí, después de esos 7 extraños meses, la única que ha estado pendiente de mi desde lo mas oscuro, escondido y sin que me lo imaginase siquiera, la persona que menos debería haberse dado cuenta, o la que menos debería haberse preocupado y que me ha demostrado una vez mas lo equivocada que estaba, que me ha hecho entrar en razón como siempre ha hecho conmigo, que sabe hablarme y entenderme, o entenderme incluso sin hablarme, que sabe siempre como interpretar hasta lo mas escondido entre líneas, que ha demostrado una vez mas ser la persona mas perfecta sobre la tierra, aunque odie admitirlo -mis razones tengo-, pero lo es, sino no haría todo lo que hace, sino no hubiese hecho nada de lo que hizo. La mejor persona que he conocido en mi vida, sin ninguna duda, y aunque ya no sea parte de mi vida como antes, al menos se que sigue siendo la misma persona que siempre fue, y él sabe de sobra -incluso aunque intente esconderlo bien escondido- que sigo siendo la misma que era.

Supongo que había que estamparse para darse cuenta...

2 comentarios:

  1. Invincible es demasiado. Esa canción arregla amistades rotas, amores perdidos y todo lo que le echen.

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  2. Saltándome los detalles que no puedo concretar por desconocerlos he de decir que vuelves a dar en el clavo.
    De nuevo un saludo, srta. ^^

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