martes, 6 de julio de 2010

"Cuando ella empezó a jugar y el juego terminó siendo su vida."

La noche caía y ella estaba allí, frente a su ordenador. Era ya parte de su rutina, aunque ésta vez estaba ocupada escribiendo cualquier tontería en un post-it de color azul. El típico sonido de cuando alguien se conecta en el messenger hizo que desviase su mirada del pequeño papel para mirar la pantalla. Era él. Nunca antes había hablado con él. De hecho, era un nuevo contacto para ella, pues se habían conocido a penas un mes antes, pero nunca habían cruzado mas de un par de palabras.

"Hola!" saludaba él en la pequeña ventana de conversación. Ella dejó el post-it pegado en la pared y se dispuso a mantener una conversación con él. Todo empezó tímidamente, se estaban conociendo, pero a medida que pasaban las horas la conversación se hacía mas y mas fluída, amenizada, además, con bromas y algún que otro tonteo. Después de hablar un rato, él le contó a ella algo que la sorprendió. "Estoy hablando con un traidor!" bromeó ella. Se le podía comparar ya en aquel momento con algún personaje ficticio, seguramente de alguna de las muchas series que ella solía ver. Es algo que ella siempre hacía, comparar a la gente real con los personajes ficticios, y las situaciones cotidianas con las escenas.

La noche fue entretenida, mientras hablaban de música, de sus intereses en común, o discutían por si era mejor éste personaje que aquel, o éste capítulo que el otro. Al fin y al cabo, era esa serie lo que los había unido.

Se despidieron aquella noche con un simple "Hablaremos mañana, ¿no?". Estaba claro que sí.

La siguiente noche ella vio como él se conectaba otra vez y no dudó un segundo en saludarle. Hablaron durante un par de horas aquella noche, aunque se notaba aun la falta de confianza. Él le contó a ella sobre sus asuntos amorosos, remarcando que echaba de menos la presencia de alguna chica en su vida. Ella le respondió que la próxima vez que se viesen, le encontraría una fémina. En aquel momento ni hubiese imaginado que ella misma iba a ser aquella fémina, aunque tardó medio año en descubrirlo.

Uno de aquellos días en los que las conversaciones con él amenizaban las horas, decidieron conocerse de una forma fácil y sencilla: haciéndose preguntas mutuamente. Tras preguntar canciones favoritas, colores favoritos, películas favoritas, pasaron a cosas mas interesantes, no sin que antes ella le preguntase a él qué tres cosas se llevaría a una isla desierta. Ella no pensaba que una de las respuestas iba a ser ella misma...

La confianza aumentó y ya no solo hablaban por las noches a través de la pantalla del ordenador, sino que además se enviaban sms. 17 la primera tarde, había contado él. Simplemente preguntándose qué tal, o buscando un pequeño entretenimiento.

Llegó el día en que él se ofreció a ayudar a ella con un proyecto importante para ella. Él se había ofrecido desinteresadamente, y a ella eso le había parecido algo muy especial que no sabía como agradecerle. De todas formas, aun faltaban mas de 6 meses para poder hacer aquel proyecto. "Cuando nos veamos, ni siquiera nos acordaremos de todo ésto", le dijo él a ella. La subestimaba. Cuando llegó el día, no solo se acordaba, sino que ella se pasó aquella noche esperando la llegada de él...

Hablaban mucho. De hecho, hablaban todos los días. Y entonces ella se fue de vacaciones y las conversaciones durante aquellos meses fueron casi nulas. "Cuando te vuelva a ver ni siquiera nos llevaremos tanto", le dijo él a ella. Mentira. Cuando se vieron de nuevo, ella sentía ya algo especial por él. Quizá lo mismo que él por ella, quizá solo algo parecido... es algo que yo no podría decir, pues nunca podré saber que es lo que ellos pensaban, lo que ellos sentían el uno por el otro.

Ella aun recuerda cuando le preguntó a él "Si fueras una persona, ¿quien serías?" y él le había respondido "la persona mas feliz del mundo". Ella quería hacerlo feliz, fuese como fuese. Estaba dispuesta a dar cualquier cosa por una sonrisa suya. Por eso, cuando él le dijo a ella, meses después de todo aquello, que la noche que había pasado con ella había sido feliz, la hizo sonreír.

Y ahora ella mira atrás. Sabe que no podrá recuperar aquello especial que tuvo, sabe que nunca se repetirán aquellos momentos, sabe que él no piensa en ella como ella piensa en él. Pero no puede enfadarse, no puede ponerse triste sino melancólica. Él le dio a ella lo que mas necesitaba en ese momento, le facilitó una transición en tiempos de dificultad, la hizo sonreír, la hizo sentir especial, la hizo quererse y sentirse querida. ¿A quien no le gusta eso? A ella le encanta.

Aunque ella no pueda volver a besar aquellos labios que la hacían volar, aunque no pueda volver a obtener un abrazo que la hiciese querer quedarse por siempre allí con él, aunque no pueda volver a tener ninguna de aquellas perfectas conversaciones nocturnas, tiene los recuerdos, que a veces valen más que cualquier cosa. Al final de nuestros días, es lo que tenemos, los recuerdos. Ella los guarda en un lugar seguro y solo los comparte con aquellos que de verdad quieren escucharlos.





Escrito por Nusky.

Basado en hechos reales.

3 comentarios:

  1. 1- Es algo que ella siempre hacía, comparar a la gente real con los personajes ficticios, y las situaciones cotidianas con las escenas.

    Quien haga eso tiene un problema mental con la ficcion xD.

    Y 2: Como q solo lo comparte con quien quiere escucharlos... Si lo cuelgas en inteerneeeteeeeee xDDDD
    Firma: "El informatico" ¬¬

    PD: Eres un puto caso xD
    PD2: Quejicaaaa.
    .__.

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  2. xDDD tu si que eres un caso, capullo xD!

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  3. Callate santiago que das grima.

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