lunes, 14 de junio de 2010

Overwhelmed.

*Nota: se que me arrepentiré de remover el pasado, y de decir ciertas cosas, pero es mi blog...

Han pasado cinco meses, quizás un poco mas, y en éstos meses ha habido una bipolaridad extrema en mi.
Enero:
El año empezó bien, si por empezar hablamos del día 1, del día 2... Exploté, y de pronto me había convertido en una persona que no era yo, me comporté fatal con ciertas personas durante cierto tiempo, me centré en mis amigos y en salir. Ellos eran los únicos con los que era yo misma, los únicos a los que quería en ese momento. Me volví bastante egoísta para unas cosas, demasiado segura de mí misma en otras, confiada en que lo que tenía en ese momento no lo perdería, no cambiaría. Me di cuenta de lo que estaba ocurriendo, por un momento, posé lo pies en el suelo... estaba segura, tenía la mente clara, no tenía preocupaciones y todo estaba controlado.

Febrero:
Un mes que empezó divertido, con un viaje a Madrid que me moría de ganas de realizar, aunque fuese a echar de menos a mis amigos aquel finde... aun lo recuerdo. Llegó el viaje: perfecto. Aún hoy por hoy sigo opinando aquello. Aun hoy recuerdo aquel fin de semana como si hubiese ocurrido éste mismo. Volví de aquel viaje, vino Carnaval. No recuerdo un Carnaval más especial, mas divertido, mas loco, mas alegre... tantas risas, tantas tonterías, amistades totalmente consolidadas, conversaciones reveladoras, momentos inolvidables. Había sido perfecto. La semana que empezó tras Carnaval se volvió una semana especial, por varios motivos que se guardan en mi calendario. Y llegó el segundo Carnaval, con la primera de las preocupaciones que fue, al fin y al cabo, algo positivo. Y tras aquello llegaron las dudas. Nada que ver con Carnaval, ni con mis amigos, pero llegaron dudas. El 23 me di cuenta de algo, algo que no puedo ni quiero contar aquí, algo importante y que ha marcado bastante éstos últimos meses. Y siguió aquella última semana de Febrero, que terminó de la peor de las formas... en forma de sms. Que hace que añada a la historia a otra parte más. Ya son 4.

Marzo:
Un mes que empezó sin nuevas preocupaciones, pero a medida que avanzó la primera semana empezaron a surgir de nuevo las viejas. Empezaron a cobrar más importancia, cada vez más. La última parte resurgida apareció el segundo lunes del mes, pero de una forma positiva. Aquel lunes ya daba un problema por zanjado, aunque en la práctica seguió exactamente igual. Y tras la desaparición de éste, resurgió otro, el más importante hasta la fecha, el que me está matando lentamente. Resurgió y fue empeorando por momentos. El segundo viernes del mes me di cuenta de que debía terminar con eso que me consumía poco a poco, aunque otra parte de mi se negase una y otra vez, mi parte soñadora, mi parte esperanzadora, la menos realista de la historia, la parte que nunca nadie comprenderá. Y llegaron nuevas personas a nuestras vidas, que en principio eran motivo de alegría, de gran alegría, pero a medida que pasó el mes, se volvieron, en parte, motivo de tristeza... porque es horrible ver como alguien que quiero se marchita y no puedo hacer nada. Y después me di cuenta de que no solo una persona sufría por ese tema, eran dos, dos personas de las más importantes. Ah, perdón, éramos tres. Y me descuidé, y fue cuando empecé a pensar que quizá con el tiempo... con el tiempo. Un día de éste mes recuerdo despertarme positiva, con ganas de cambios radicales, con ganas de seguir adelante, y en arrebato mi pelo cambió de negro a rojo, radicalmente. Pero, ey, precioso, ¿eh? (:

Abril:
Llamémoslo el mes mas bipolar. Completamente bipolar. ¿O soy yo la bipolar?
Empecé el mes segura de que ya no había a penas problemas, eran pequeños problemas que tenía controlados... o eso creía. Y de pronto... salió a la luz uno de mis errores. Problema que añadir, aunque durase poco en ésta categoría gracias a que tengo amigos que, a veces, no me los merezco. A cuatro días de la recaída me sentía feliz, segura de haber dado un paso adelante. El día antes de la recaída podía asegurarlo 100%, hasta que -estoy segura de que en el fondo lo sabía, lo sabía de sobra, y me sentí estúpida- con un par de palabras, me hiciste recaer. Creí que aquello había terminado ahí y me sentí aun más estúpida al ver que no, que eso era solo el principio de todo lo que venía después. Casi casi el juicio final, así en términos dramáticos. Empecé a sentirme como Juliet (Lost, The incident.) a medida que pasaba el tiempo. Mas y mas. Intenté una y mil veces engañarme a mí misma a ver si así me lo creía. Ilusa. Y empezó a desmoronarse todo a mi alrededor, pero estaba demasiado ocupada centrándome en mí misma y en mi estúpido problema para ver lo que se me venía delante. Estaba demasiado centrada intentando evitar cada problema, intentando pensar que no ocurriría nada mas, que todo se solucionaría con el tiempo. Tiempo. ¿Cuánto tiempo? Pues con el tiempo solo empeoró todo. Mi situación y la de ellos. Mi situación se volvió incluso agobiante, teniendo en cuenta la presencia de una nueva persona, que no tardó en convertirse en el clavo que pensaba usar y se quedó clavado finalmente. El otro, seguía ahí. Y éste mes fue cuando, finalmente, exploté en uno de mis problemas e hice algo de lo que me arrepentí posteriormente, cuando me di cuenta de que solo estaban respondiéndome lo que quería escuchar, y no lo que ocurría en realidad. Y ésto se aplicó también a mi círculo de amigos, durante un tiempo. Quise creérmelo, e incluso lo conseguí. Quería pensar que, en realidad, todo pasaría en unos días. Pero no fue así...

Mayo:
Si tengo que destacar algo de éste mes, es sobretodo el principio y el final. Empezó en lo que podíamos llamar un finde de exhaltación de la amistad. Aquel sábado en el pantano y el domingo a solas con ella. Aunque no supiese ver lo que ocurría, porque ya estaba ocurriendo. El llegó a mediados siendo un mes de fiesta, descontrol, despreocupación y autoengaño. Con el nuevo clavo entrando más y más, pero el antiguo aún clavado, aunque pensaba no darle mas importancia, estaba siendo más fácil así. Tenía en qué centrarme y no encontraba tiempo suficiente para preocuparme por nada ni nadie. Fallo. No supe ver que una de las personas que mas quiero estaba mal, muy mal. Quizá nunca me perdone por haberla fallado, y ella nunca lo sabrá. Aunque llegados a cierto punto, llegué a pensar que las cosas estaban ya mejor... pero no. Fallo de nuevo. Empecé a centrarme de nuevo en mis problemas, pues necesitaba consejo y apoyo para saber qué debía hacer... me encontraba perdida en mi misma. Y entonces revivió uno de los primeros problemas, desde febrero hasta ahora sin novedades, y resurge justo en el peor de los momentos. Algo más que dar por perdido, y yo sin saber como arreglarlo... Empezaba a cansarme, empezaba a encontrarme mal por la situación. Pero al menos estaba segura de que ésta vez no habría recaída en otro de esos problemas, aunque... No nos engañemos, todos sabemos, y sabéis, y yo se, cualquiera sabe, que si él hubiese querido, la hubiese habido. Pero no fue así, y por ahora no suelo arrepentirme. Finales de mes tuvo la despedida de mi estilo de vida -llamarlo serie sin más, hoy por hoy, sería frívolo-, tuvo un encuentro con gente a la que tengo mucho aprecio, gente que me ha sorprendido, gente que me ha hecho sentir genial aquel finde. Momentos, recuerdos, risas, juegos e incluso charlas que serán inolvidables para mí, cosas que no esperaba de personas que no esperaba. Y llegó el momento de terminar con el segundo clavo, que resultó estar oxidado y terminó por doler. No durante mucho tiempo, pues el primero resurgió antes de lo que pensaba... O quizá siempre había estado ahí.

Junio:
Y aquí estamos, finalmente. Digamos que éste mes empezó raro, y siguió en la misma línea hasta hoy. Pero por partes, diré que la primera semana tuve algo que me sirvió para sonreír un poco más. Y cuando digo algo, digo que aquella semana fue, casi por completo, perfecta. Pero a finales de semana vi como alguien me borraba de su vida y fingía que no había pasado nunca, lo cual me hizo pensar si habría más personas que harían eso si pudiesen. Me preguntaba, sobretodo, si aquel clavo, el primero, lo haría. Obtuve mi respuesta, y hoy ya no estoy segura de si la hubiese querido. Una respuesta menos a tantas incógnitas. No se como avanzará el mes, pero me encantaría poder al final de éste decir que por fin tengo respuestas, tengo razones, que no tengo preocupaciones y que todo vuelve a su lugar. Que mi mente al fin esta tranquila, puede descansar. Que no me paso los días llorando, pensando en lo mismo, preguntándome qué hago mal. Que se acaban los altibajos, que se acaba ésta bipolaridad, que al fin todo es genial todo el tiempo. Que pienso antes de actuar, que el descontrol se vuelve más control. Pero, sobretodo, me encantaría poder afirmar que ya pude, al fin, move on & let go.




-fin.

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