jueves, 21 de enero de 2010

Please, please, forgive me, but I won't be home again...

Estoy cansada de sentirme culpable de todo lo que hago, estoy cansada de tener que pensar si lo que hago está bien o está mal o si podría hacer daño a cierta gente. ¡¡Es mi vida!! ¿Aun no os habéis dado cuenta de que ya no soy quien era? ¡No! Y no me gusta, pero es la verdad. Así que, por favor, dejadme vivir tranquila, dejadme disfrutar de las pequeñas cosas como solía hacer. Al fin y al cabo eso es de las pocas cosas que siguen quedando vivas en mi.

Me gusta que me saquen una sonrisa de cualquier forma, cuanto mas tonta mejor. Echo de menos mi sonrisa, mi risa tonta. Pero la de verdad, no toda la que he estado fingiendo tantísimo tiempo. Estoy cansada de fingir ser quien no soy. Lo siento, la gente cambia. Creías que me conocías pero llevas mucho tiempo sin conocerme. Y es lo que ocurre cuando tampoco te esfuerzas y lo das todo por hecho.

¿Qué pasa si me encanta que me digan tonterías para hacerme sonreír? ¿Acaso está mal? ¿Acaso está mal que intente ser feliz? Y si no está mal... ¿Por qué os esforzáis en hacer que esa sonrisa se vuelva lágrimas al final del día? ¿No podéis soportar verme bien? ¿No podéis dejarme ser feliz? ¿Tanto mal he hecho que no me merezco ni un solo día sin llorar? ¡¡Ni uno solo!! ¿Pero qué coño le pasa a éste mundo?

A veces, la gente me da asco. Y odio ser parte de ésta raza humana egoísta que solo piensa en su propia felicidad, y cuanto mas pueda hundir a las demas personas mas feliz es.

Señores, el hecho de estar rodeados de gente que no es feliz no te convierte en alguien feliz. Así que dejad a cada uno que viva como quiera y preocupaos de vuestra propia felicidad.

Y punto.

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